
por Jesse James en Cocaví Horizonte*
Me gusta arreglarme. Me gusta andar maquillada, usar ropa que me quede bien, elegir un buen zapato, etc. Pero qué pasa cuando toda esa buena voluntad y ansias de vernos bellas nos juegan un mala pasada? Recuerdo que a los 17 años, con una amiga decidimos que para el año nuevo nos teníamos que ver regias, así que partimos a Los Dos Caracoles y nos compramos petos (sí, petos que mostraban la guata y todo) y unos pantalones ad hoc. Cómo olvidar la cara de mi pololo de aquel entonces cuando me vio, con un peto azul de textura curiosa, pantalón rojo de materiales altamente inflamables, zapatos negros con plataforma y bien maquillada. Era la versión Halloween de una Miss 17. Me veía fatal, así que lejos de lucirme, ese fue el año en que aprendí la gran lección: no dejarme llevar por mi primer instinto a la hora de vestirme.
Pero hay situaciones en que ese primer instinto aparece más fuerte y la delgada línea entre producirse y sobreproducirse se vuelve muy peligrosa, sobre todo en contextos como las primeras citas o los matrimonios, siendo este último un caldo de cultivo para que las mujeres saquen a relucir sus peores looks, jurando que se ven estupendas. Por ejemplo, un accesorio clásico que sobreproduce una tenida es: el echarpe. ¿Para qué diablos sirve ese mini chalcito que no alcanza a abrigarte nada y que sólo suma años a quienes los usan? Siempre que uno va a un matrimonio hay al menos, 15 personas usando esa incómoda mantita que, por lo general, es media transparente y que arruina casi cualquier tenida. Y ahí va la amiga de uno, corriendo a saludarte ultra maquillada, peinada de peluquería, con un vestido strapless brillante, y el famoso echarpe. Mal.
Sigue leyendo esta nota…
Así como los Oscar son casi un parámetro de lo que me dará lata durante el año (aunque eso signifique que por prejuiciosa quizás me pierda películas buenas), Sundance cada vez más me sirve para hacer listas de lo que quiero ver.
Sobre todo de lo que quiero ver en cuanto a futuras películas, pero también de nuevos actores y directores que quizás no conocía tanto, e incluso en moda me parece más atractivo ver las abrigadas pintas con las que andan todos en Park City que ver vestidos de gala.
Sigue leyendo esta nota…

por Daniela Paz, ilustración de Frannerd para Zancada
Con el tiempo uno se va haciendo de algunas tradiciones imposibles de dejar. Porque tomar un compromiso de una tradición no es algo fácil, tienes que quedarte con eso por siempre.
Al menos yo tengo algunas tradiciones simples pero importantes; por ejemplo cada vez que en un grupo de amigas tenemos un problema de trabajo/amoroso/familiar nos mandamos una cadena de mails. No llamamos, ni planeamos juntarnos. Es simplemente una cadena de mails de ayuda y desahogo que se ha mantenido por años.
Sigue leyendo esta nota…
Lily y Ruby Aldrige son dos hermanas y modelos top provenientes de una familia que es tan cool y genéticamente beneficiada que llega a dar envidia. Su madre es Laura Lyons, una reconocida conejita Playboy en los setenta; su padre es el artista Alan Aldridge; su media hermana es Saffron Aldridge, modelo y rostro de Ralph Lauren por muchos años y su hermano, Miles Aldridge, es un fotógrafo de moda que está casado con la modelo ícono Kristen McMenamy.
La historia de estas hermanas regias, empieza cuando la mayor, Lily, es descubierta por un agente cuando estaba en su colegio y posteriormente todo fue fama y éxito. Luego, en el 2005, Lily introduce al mundo del modelaje su hermana menor, Ruby, pero lo curioso es que ambas tienen estilos totalmente opuestos y no se parecen mucho físicamente. Lily, es la típica mina rica –de hecho, es parte del team Victoria’s Secret– en cambio Ruby, con su cara larga y palidez extrema, ha sido fichada para campañas como la de Topshop, Calvin Klein y Marc by Marc Jacobs convirtiéndose en una de las modelos más cotizadas del momento y en toda una it girl.
Sigue leyendo esta nota…
Ya hemos hablado de lo bueno que nos parece Fernando Milagros, que sus canciones son preciosas y que escucharlo en vivo es una linda y satisfactoria experiencia.
Por eso a los fanáticos del cantante nacional les va a gustar la idea que tiene en su nuevo video.
Sigue leyendo esta nota…
La próxima semana se estrena en cines El Árbol de la Vida (The Tree of Life), película dirigida por Terrence Malick, nominada al Oscar, y protagonizada por dos de los actores que están más de moda este año: Brad Pitt (no es novedad pero ya hemos visto que está de vuelta) y Jessica Chastain (mina, lo mejor de la película).
El lunes 30 tendremos una avant premiere a las 19.30 horas en el Cine BF Huérfanos junto a radio Horizonte y a whisky Jameson; si quieren ir, tienen que mandar un mail titulado EL ÁRBOL DE LA VIDA a concurso@zancada.com con nombre completo y teléfono de contacto. Tenemos 30 entradas dobles!
Sigue leyendo esta nota…
Había visto mencionado esto de Shit Girls Say en twitter, pero lo había ignorado porque me tincaba que era una mala copia de Shit My Dad Says y ver la sátira de la sátira de la sátira no era algo que me llamara la atención. Pero todos seguían comentándolo, más de 12 millones de personas vieron el primero de los tres videos que han publicado sus autores, la Wini Plant hasta nos mandó un mail, así que me decidí a ver de qué se trataba. Y efectivamente tiene frases muy de mina y muy chistosas como:
Is it cold outside? (Hace frío afuera?)
Save me a seat. (Guárdame un asiento)
Could you do me a huge favor? (Me harías un favor gigante?)
Do you guys want to split something? (Alguien quiere comerse algo a medias?)
Oh my god you scared me! (Me asustaste!)
Call me when you get home. (Llámame cuando llegues)
You should make that your profile picture. (Esa debería ser tu foto de perfil)
I don’t sound like that, do I? (Yo no sueno así, o sí?)
She’s not even that pretty. (Ni siquiera es tan bonita)
Can I steal one of your fries? (Te puedo robar una papita?)
I could really use a hug. (Necesito un abrazo)
His loss. (Él se lo pierde)
Sigue leyendo esta nota…

por La Pascuala, ilustración de Frannerd para Zancada
Los cumpleaños de los ex en general no me importan, incluso se me olvida hasta la fecha en que nacieron cuando de verdad he superado el episodio.
A mi ex reciente, eso sí, lo llamaría aunque fuera el fin del mundo, porque era y es una buena persona, sólo que no resultó entre nosotros no más. De hecho, él también me llama, así sea que estemos pololeando o no. Y siempre, siempre, me manda flores de regalo, un libro, o por último una canción vía mail.
Pero a uno que odio, no lo llamaría ni aunque me pagaran varios millones de dólares. Incluso le mandaría de regalo unos huevos podridos que reventaría en el portal de su casa, de puro picada que me quedé porque me hizo una cosa muy muy fea.
Sigue leyendo esta nota…












